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Opinion
Argentina o Buitres: Hoy y siempre

Por Gabriel Mariotto*


















“Este desequilibrio proviene de ideologías que defienden la autonomía absoluta de los mercados y la especulación financiera. De ahí que nieguen el derecho de control de los Estados, encargados de velar por el bien común. Se instaura una nueva tiranía invisible, a veces virtual, que impone, de forma unilateral e implacable, sus leyes y sus reglas. Además, la deuda y sus intereses alejan a los países de las posibilidades viables de su economía y a los ciudadanos de su poder adquisitivo real. A todo ello se añade una corrupción ramificada y una evasión fiscal egoísta, que han asumido dimensiones mundiales. El afán de poder y de tener no conoce límites”, dice el Papa Francisco en Gaudium.
Sin embargo, el pueblo de nuestra patria tomó conocimiento de la decisión de la Corte de Estados Unidos de rechazar la demanda argentina contra los fondos buitres y devolver la causa al tribunal del Juez Griesa.
En este marco es necesario, ante todo, reconocer, valorar y apoyar la decisión y convicción de la Presidenta de la Nación, Cristina Fernández de Kirchner, quien asume la responsabilidad de propiciar la estabilidad macroeconómica y financiera frente a la deuda contraída que el neoliberalismo legó a un pueblo que pelea por afianzar su soberanía política, económica y fiscal. Dando continuidad histórica a la tarea de reconstrucción nacional iniciada en el 2003 con Néstor Kirchner, en una muestra más de la previsibilidad en torno de esta problemática y su incorporación desde un primer momento como política de estado de este proyecto nacional.
El fallo de la Corte del 16 de junio, -casualidad del destino que insiste en dejar esta fecha clavada en la efemérides de la lucha y la resistencia de nuestro país ante los intentos de opresión y desestabilización foráneos-, no es otra cosa que la confirmación de los verdaderos intereses del primer mundo que busca imponer, atado de pies y manos a una economía que por 11 años consecutivos no ha dejado de crecer.
Para quienes no somos expertos en la materia, es necesario saber que un fondo buitre es un fondo de capital de riesgo que invierte en una deuda pública de un país cercano a la quiebra. Los fondos buitre compran deuda de Estados al borde la quiebra a una parte de su valor nominal, y luego aprietan judicialmente por el pago del 100% del valor del activo. La especulación financiera sobre los países en desarrollo ha atravesado la historia de sus soberanías de la manera más cruenta y espuria de la que se tenga memoria.
Así se fue dando la cosa. Repasando historia reciente           
 La historia de la deuda argentina tiene sus inicios en la dictadura militar gestada en el 75’ ascendiendo de 6 mil millones de dólares a más de 47 mil millones en los inicios de la vuelta de la democracia. Para el prematuro fin del gobierno de Alfonsín la deuda alcanzaba los 78 mil millones, y una década más tarde, esta cifra superaba los 120 mil millones.
El fin del neoliberalismo en el Ejecutivo Nacional a través del “Megacanje” y “Blindaje” de la Alianza ahondó la fragilidad financiera argentina incorporando 55 mil millones más de dólares al stock de deuda estimando una cifra total de 180 mil millones, muy similar al mismo monto en dólares que actualmente se encuentran atesorados en los colchones de la clase media alta argentina.
La Argentina en su crisis del 2001, anunció la cesación de pagos llamada “default”, considerada la más larga cesación de pagos de la historia financiera moderna, compuesta fundamentalmente de capital e intereses de títulos de deuda pública de Estados Unidos.
La deuda externa total para el año 2004 alcanzaba los 178.000 Millones de dólares, de los cuales 81.000 millones de dólares quedaron en default, significando el 45,5% del total.
En 2005 Néstor Kirchner llevó adelante la reestructuración y quita del 75%, que por el enorme monto involucrado se considera la operación más importante de la historia financiera mundial.
Luego de 50 años de historia turbulenta, de recetas del fracaso, de presiones abusivas y de lobbies descarados, el 3 de enero del 2006 la Argentina se desprendió del FMI con un esfuerzo financiero mayúsculo, abonándose un total de 9.530 millones de dólares en un simple giro. Se trató nada menos que la más importante y compleja operación en los últimos 70 años de historia del Banco Central de la República Argentina.
En el año 2010, la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner a través del Ministerio de Economía lanzó un nuevo canje de deuda con una quita del 66,3%, en una oferta final de 10.500 millones de dólares a terminar de pagarse en 2017.
En mayo de este 2014, a 11 años de la puesta en marcha de la recuperación de la soberanía encarada por Néstor Kirchner, la Presidenta de la Nación acuerda con el Club de París refinanciar la histórica deuda con esa entidad financiera estructurando un primer pago en dos tramos, descomprimiendo así la presión financiera para este año y el entrante 2015. El acuerdo con el Club de París además implica prescindir de la auditoría del Fondo Monetario Internacional.
Los legítimos tenedores de deuda soberana que accedieron a una quita por encima del 75% a pagar hasta el año 2038, hoy se ven incluso perjudicados por las especulaciones de un ínfimo grupo de buitres menores al 7% de toda aquella deuda externa.
La importancia de despejar los fantasmas del “default” implica movilizar la militancia hacia la concientización a aquel sector asalariado que este modelo de crecimiento económico con inclusión social le permitió generar un ahorro, incentivándolo a la inversión en producción y no en la volatilidad de la corrida hacia el dólar.
Hoy la situación macroeconómica le permite a la Argentina sobreponerse ante la adversidad de la embestida especulativa a pesar de la crisis internacional, y sostener el empleo registrado y la producción local, sustituyendo importaciones y generando un vínculo entre los sectores Público y Privado que protegen nuestra soberanía frente al shock externo. Este es nuestro fuerte. He aquí lo que “de afuera” intentan quebrar.
La capacidad del pueblo argentino de haberse reconstituido después de las bombas de algún 16 de junio, bombas que tienen siempre como objetivo la independencia económica y la soberanía política que hacen de la nuestra una patria socialmente justa.

* Gabriel Mariotto vicegobernador de la provincia de Buenos Aires