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Opinion
Mariotto: “Por crear fútbol para todos, ampliar derechos y enfrentar a los poderosos, me procesaron injustamente. Estoy orgulloso. Viva Perón”
   

Por Gabriel Mariotto














Gabriel Mariotto emitió un comunicado tras ser procesado junto a Juan Manuel Abal Medina, Jorge Capitanich, Aníbal Fernández y Pablo Paladino, por presuntas irregularidades en la implementación del programa Fútbol para Todos (FPT).
“Por crear FPT, ampliar derechos y enfrentar a los poderosos, me procesaron injustamente. Estoy orgulloso. Viva Perón”, subrayó el ex vicegobernador bonaerense y actual diputado del Parlasur a través de las redes sociales.
También adelantó que apelará la decisión de la jueza María Servini de Cubría, quien le imputa no haber desempeñado adecuadamente sus funciones como coordinador del programa.

El programa Fútbol para Todos fue creado para garantizar a todos los argentinos el acceso gratuito a los torneos de fútbol de la Primera División. Tal como señala el contrato que se firmó en 2009, el mismo se hizo “con la finalidad de permitir el acceso libre y gratuito por televisión abierta en todo el territorio de la República”.
Desde su creación, y siendo yo coordinador del programa, le consta a cada argentino que pudo ver los partidos por TV, sin pagar un decodificador, en alta definición y sin esperar hasta el domingo por la noche para ver los goles de la fecha.
Cada vez que alguien veía un partido, también estaba viendo el trabajo coordinado de un enorme grupo de personas que con profesionalidad y dedicación trabajábamos para que acceder al fútbol fuese un derecho y no una mercancía.
Es claro que esta causa sólo persigue hostigarme, no sólo por haber sido el impulsor del programa Fútbol para Todos, de lo cual estoy orgulloso, sino también por haber trabajado incansablemente para que la Argentina tuviese una nueva Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, ley que defiendo y defenderé por siempre.
Se me imputa no haber cumplido con los deberes de funcionario público. Es falso. Cumplí con mis obligaciones, con la conciencia plena de que la democratización del fútbol era imprescindible para democratizar a los medios de comunicación. Que la libertad de expresión y de acceso a la información y a los bienes culturales era el camino para que en la Argentina no hubiese más monopolios. Era y es demasiado importante defender la Libertad de Expresión como para no cumplir con todo cuidado y diligencia la misión que me había sido encomendada.

 También se me imputa haber aceptado la cesión que hizo la AFA de parte de las utilidades que recibía por los derechos de sponsoreo. Los derechos de sponsoreo no se encontraban incluidos dentro de los derechos que la AFA cedió al Estado Nacional cuando se celebró el contrato.
La AFA, como titular de dichos derechos, contrataba el sponsor y cedió a Fútbol para Todos parte de sus utilidades. En forma conjunta con el Comité de Coordinación de Gestión, aconsejé aceptar dicha cesión, dado que constituía un beneficio para el programa Fútbol para Todos. No aceptarlo hubiese sido perjudicial para el Estado Nacional.
Mi participación en dicho convenio, se limitó –repito- a aconsejar en forma conjunta con el Comité de Coordinación de Gestión, que se aceptara la cesión. Ningún organismo técnico y/o jurídico interviniente cuestionó que los derechos de sponsoreo correspondían a la AFA. Tampoco cuestionaron la conveniencia de aceptar la cesión de parte de las utilidades, y no lo hicieron porque se trataba de un acuerdo legal, ajustado a derecho y que resultaba beneficioso para el Estado Nacional que efectivamente recibió las comisiones de IVECO.
Estoy orgulloso de haber formado parte del programa Fútbol para Todos y de haber trabajado incansablemente para que la Argentina tuviese una Ley de Servicios de Comunicación Audiovisual democrática e inclusiva. Estoy orgulloso de haber enfrentado a los monopolios mediáticos; y sé que este injusto procesamiento es consecuencia de ese enfrentamiento. Tengo la conciencia tranquila, llevé adelante mis funciones con toda diligencia, responsabilidad y plena conciencia de la transparencia política e institucional que tenían. Sé que he cumplido cabalmente con las leyes y que he defendido y defiendo los intereses de los argentinos y del Estado Nacional. Por todo ello, voy a apelar este procesamiento injusto y arbitrario.